Piscinas pequeñas de obra: cuestión de diseño

Las piscinas pequeñas de obra son una opción ideal para aquellos jardines que no disponen de mucho espacio.

¿Por qué renunciar al placer de un buen baño para soportar el verano? No importa si tu jardín es pequeño. Con el diseño adecuado, cualquier patio puede convertirse en un espacio de relax y diversión. Las piscinas pequeñas de obra son la solución ideal para estos casos.

Es posible que creas que te faltan metros cuadrados de superficie para poder construir una piscina. Sin embargo, planificándolo todo con esmero, se puede llegar a conseguir un jardín lleno de vida. Sólo hay que tener en cuenta algunas claves en cuanto al diseño. ¡Veámoslas!

Claves de diseño

En primer lugar, la toma de medidas es imprescindible para dar comienzo a la obra. En el caso de las piscinas pequeñas de obra hay que conseguir una correcta proporcionalidad entre la lámina de agua y la zona de playa. Esto permitirá que podamos vestir el jardín con alguna tumbona o parasol para aumentar el bienestar de los bañistas.

También es de vital importancia tener en cuenta la ubicación de la piscina. Ésta se debe instalar según la orientación del sol, evitando la zona de sombra.

Por otro lado, y con el objetivo de ganar metros, es recomendable colocar la piscina en límite de la parcela. De esta manera se podrá disfrutar de más espacio para incluir accesorios y para crear más sensación de amplitud.

Además, es posible aprovechar este tipo de piscinas durante todo el año. Instalando chorros de hidromasaje u otros accesorios se consigue alargar la temporada de baño. Por otro lado, también se puede plantear la opción de climatizar la piscina para hacer la experiencia más placentera.

Hablando del aspecto más estético, si utilizamos colores verdosos o grisáceos en los acabados de la piscina daremos una mayor sensación de amplitud. Por ejemplo, se podrían utilizar piezas pequeñas de gresite o bien acabados homogéneos como el de hormigón.


28 junio, 2017