Medir el pH de la piscina, ¿cómo hacerlo?

Medir el pH de una piscina es clave para disfrutar de una instalación en perfectas condiciones.

Mantener el pH en los niveles recomendables es imprescindible para que nuestra piscina goce de buena salud. Recordamos que los niveles óptimos van del 7,2 al 7,6. Para saber si el agua de nuestra instalación se encuentra en este margen deberemos medir el pH.

El pH indica el nivel de acidez y alcalinidad del agua de la piscina. Cuando los niveles se mantienen en los valores mencionados anteriormente, hablamos de un pH neutro. Si éste es menor de 7,2 tendremos un pH ácido y, si es superior a 7,6, se le llama pH alcalino.

Lo ideal es mantener el agua de la piscina en un pH neutro por lo que deberemos medirlo a diario con las herramientas adecuadas. Básicamente existen tres formas de medir el pH: medidor en gotas, medidor en pastillas y las tiras analíticas.

Medidor en gotas

Se trata de un medidor muy popular. Se compone de un reactivo químico que se encarga de medir el pH y otro que mide el cloro total. Para llevar a cabo la medición, deberemos echar gotas de cada componente en las muestras de agua. La reacción le dará un color determinado al líquido que, posteriormente, tendremos que comparar en la escala.

Se trata del medidor más económico del mercado y su funcionamiento es rápido y sencillo. Sin embargo, el resultado de la medición puede no ser preciso puesto que se trata de un método manual.

Medidor en pastillas

Es un método muy parecido al medidor en gotas. La diferencia es que éste mide el pH y también el cloro libre.

Su funcionamiento es sencillo y algo más preciso que el anterior. Además, aporta la ventaja de poder medir el cloro libre (y no el total) que es el que nos interesa. Sin embargo, puede haber errores a la hora de comparar el color resultante en la escala de valores. Por eso, siempre se recomienda comparar los colores a plena luz y sobre un fondo blanco.

Tiras analíticas

Se trata de pequeñas tiras de cartón que impregnadas con un reactivo químico. Se deben sumergir en el agua y, tras unos segundos, la tira adquirirá un color. Este color nos indicará el nivel de pH.

La principal ventaja es que en esa cinta ya está incluida la cantidad exacta de reactivo, por lo que no existe la posibilidad de equivocarse con la dosis. Además, la medición es muy precisa y muy fácil de comparar. No obstante, el precio es ligeramente superior al de los dos métodos anteriores.


30 junio, 2017