¿Cómo legalizar una piscina?

Legalizar una piscina es un trámite que hay que llevar a cabo para restaurar la legalidad urbanística.

Tanto si eres un particular como si sois una comunidad de vecinos que estáis pensando en construir una piscina este artículo os interesa. Legalizar una piscina es uno de los procedimientos que hay que llevar a cabo para disfrutar plenamente de tu instalación. Sin sustos ni sorpresas.

A continuación se responden las preguntas más frecuentes acerca de este trámite.

¿Qué es legalizar la piscina?

Cuando hablamos de legalizar una piscina se hace referencia a un documento que tiene como objetivo restaurar la legalidad urbanística. Es decir, con este trámite se garantiza que la obra (en este caso la construcción de una piscina) se ajusta al planteamiento urbanístico.

El documento debe contener los mismos requisitos formales que los de un proyecto habitual. En él se deben especificar datos como los estudios y soluciones sostenibles, gestión de residuos y todos los aspectos que tengan que ver con la obra. En caso de querer legalizar la piscina una vez ya construida, algunos de estos requisitos no son necesarios. Como por ejemplo, la descripción de la obra.

¿Cuándo se debe realizar este trámite?

Lo ideal sería solicitar esta licencia antes de la ejecución de la obra. Posteriormente, se llevaría a cabo la legalización. Sin embargo, en muchos casos, la piscina ya está construida. Esto puede provocar una sanción económica para el propietario que puede variar entre el 50 y el 300% del valor de la obra.

¿Qué documentos debes presentar?

Para legalizar una piscina es necesario presentar un informe técnico realizado por un profesional competente. Normalmente se trata de arquitectos o ingenieros colegiados. Los primeros pueden realizar el proyecto de piscinas pequeñas, como las piscinas privadas. Sin embargo, se requiere del asesoramiento de un ingeniero cuando las piscinas son más grandes.

Por otro lado, si lo que necesitas es legalizar una piscina ya construida, el trámite es el mismo. Sin embargo, las consecuencias podrían ser diferentes. Es decir, es posible que el proyecto que presente el arquitecto o ingeniero determina que la piscina no cumpla con los requisitos. En este caso, podrás escoger entre dos opciones:

  • Realizar las obras que sean necesarias para adaptar la piscina a los cánones establecidos por la ley.
  • Derribar la obra si resulta imposible adaptar la piscina a la legalidad.

23 junio, 2017